noviembre 09, 2025

Milagros

Cada turno tiene algo de alegría y algo de tensión, cada uno tiene su particularidad, tan atípico como escuchar un: Dra. quería pedirle disculpas, fui grosera. Llevo meses con esto y nadie me había explicado nada, pero amanecí mejor.

No tuve más que decirle, aunque fue grato de escuchar realmente no sabemos que más hacer con esos comentarios. Acostumbrados a huir del conflicto para no empeorarlo más; no se ve la carga emocional que se acumula con el pasar del tiempo y el ejercer el ejercicio médico.

Tal vez debí darle la mano, abrazar a la paciente, es la segunda vez que un paciente se disculpa sinceramente.

Pero aunque tal vez no supe decir más que no se preocupe señora; lo que si se es que he dado lo mejor como médico cada turno que la he tenido a cargo y realmente se que está mejor porque he contribuido en su tratamiento, quisiera poder hacer más sí, aún estoy en preparación.

Que tuve conciencia y empatía de su factor sociocultural, de la segregación racial, de lo difícil que es no solo estar enfermo, también estar lejos de casa y he actuado conforme a esto. Analizando; me hace sentir llena y mejor ser humano, mejor médico, mejor residente, mejor cirujano.

Pero las lágrimas ya llegaron a casa y no esperan a ser derramadas. Espero que en cada paciente se quede el recuerdo de un médico preocupado por darle lo mejor a su salud, espero lograr transmitir mi calidez, dulzura, interés, disciplina y compromiso con su salud, y no sólo la imagen dura que muchos tienen de mi, aunque a veces es necesaria. Juro que lo intento. 

🥺

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