Tú me armas, me desarmas
me haces temblar y me das seguridad
rio y lloro; y aún así sigue siendo de felicidad.
Cada paso del camino es un placer de tu manos.
Tienes todo de mi, mis miedos, dudas y seguridad, paciencia y locura
cuando tiemblo y cuando me enfrento a todo
y más si es por ti, por nosotros
mis ganas de ser mejor o de sólo descansar.
Me siento tan fragil ante ti y a la vez tan firme si tengo solo tu mirar, alimentándome de la luz de tu sonrisa
de besos, abrazos y tu voz.
Te atesoro amor, gracias por hacer de mi mundo un lugar mejor.
26/01/2020
Una mujer enamorada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario