Juro que desearía poder no solo elegirte con mi mente convencida de que eres lo mejor, quisiera que mi corazón también lo decidiera así.
Que la vida no nos haya hecho dar tantas vueltas para siempre llegar a lo mismo, o que lo hubiéramos comprendido antes sin tanto rodeo.
Que sentir que después de deberme todo ahora soy yo quien está en deuda y a la final nos debemos todo y nada.
Desearía que hubiera final feliz y no solo inmadurez como resumen de nuestra historia juntos.
No sentirme tan inmadura como para no poder tenerte y no poder soltarte.
No sentir envidia de la que a futuro encuentre el tesoro del mejor hombre del mundo y que no sea yo.
Te veo en cada detalle, hace días dejé de sentir tu llamado y tal vez aspiro a que sólo quede tu orgullo.
Sentir que te llevas parte de mi ser contigo siempre fue cierto; así como no poder controlar las lágrimas al pensar en ti, al dirigirme a ti.
El amor tiene tantas caras y tiempos, y no pudimos encontrarnos de verdad en ninguno.
Quisiera poder amarte con más pasión en presente y no solo al triste carrusel de emociones de nuestro pasado.
El amor nunca muere pero han crecido nuevas raíces y no he logrado cortarlas, daría todo por poder hacerlo pero no puedo. Y es que a final de cuentas, amarte más sería amarme menos y eso no es opción si quiera.
Aun así espero que mi recuerdo no sea amargo siempre y puedas sonreír al verme.
Te extraño, recuerdo nuestras fechas pactadas y las no acordadas; pero debo respetar y mantenerme lejos.
Con cada recuerdo se incrementa la distancia y un día tal vez el pasado solo nos haga sonreír, pero aún tienes el arte de hacerme llorar.
Ojalá un día puedas saber todo lo que has sido y eres, que te reconozcas al menos en mis letras si no puedo darte más mis caricias y mis tiernas palabras.
Atte. Kath
No hay comentarios:
Publicar un comentario