La temporada inicia con sus previas Halloweenscas, recordándonos que hay más que solo lo tangible así como a lidiar con nuestros demonios, a hacer las paces con nuestro pasado y difuntos. A fantasear con esa magia.
Me encanta el abordaje de Tim Burton en pesadilla antes de navidad para describir este significado y acompañarnos en esa transición.
Pero va más allá, y es que me gusta la navidad porque me recuerda las ilusiones infantiles que aún guardo dentro, los sueños que aún brillan, porque es la época en que al menos se pretende ser mejor persona. El mundo va por ahí intentando ser más amable y considerado, intentando doler menos y consolar más, enfermar menos y sanar más, olvidar menos y proteger más; y qué bonito!
¡No es acaso suficiente!
Aún en lo comercial hay personas detenidas en una tienda pensando en qué les podría robar la más grande sonrisa a sus seres queridos. No es acaso amor!?
No es motivo suficiente!?
Pero toda esa ilusión, toda esa magia se sembró en el esfuerzo de nuestros padres y familiares, en el trabajo para darnos amor, de cuidar nuestra inocencia, de darnos "navidad" y el nacimiento del amor. De ver reflejado en nuestros ojos ilusionados y sonrientes su amor.
Como siempre he dicho, cualquier "excusa" es buena a la hora de demostrar amor.
Una representación audiovisual de todas estas reflexiones y que me encanta es el grinch; personaje que nos recuerda que los adultos podemos crecer tan vacíos y rotos, pero la bondad los salva, que la Navidad es de los niños tan transparentes y entregados con Cindy Who; nos enseña precisamente con su tedio por lo banal que no nos molesta la fecha, solo algunos extrañan de verdad vivirla con propósito y significado abriendo su corazón.
Diciembre trae la lluvia que riega nuestro suelo, nuestro alimento y hace florecer los hermosos Guayacanes que espero ver un día con ilusión.
Trae la temporada de playa y no hay nada más revitalizante y sanador que el mar.
Y por último pero no menos importante, trae el mango. Bendito manjar del olimpo en nuestro paladar. Permiso me retiro a comerme uno, no sin antes desearles felices y amorosas fiestas!