septiembre 13, 2024

Vacíos de un cirujano

  En el camino de formación de los médicos y en especial del cirujano, hay una curva de conocimiento y práctica que sólo se pule conforme a la complejidad de los casos que se le presentan

Nos causa asombro y emoción mientras más desafiantes sean, porque vencer la frustración y el miedo te da confianza en ti mismo.

Le da confianza a los pacientes y compañeros la trayectoria que vas labrando según tus logros y desaciertos.

Se habla mucho de la alegría de ver a tus pacientes sanar, volver a sonreír, reconstruir sus vidas, lazos familiares. En ocasiones representa darse una nueva oportunidad de vida.

Pero poco se habla de los casos que no lo logran, de los que te enseñan a hacerlo mejor o de los que aunque hagas todo lo posible no basta

Y menos de esos que pese a tus esfuerzos sabes que les depara un pronóstico sombrío 

Del paciente joven en el que se personifica la muerte, del niño que se ahogó y sólo queda un vegetal, del paciente psiquiátrico que en cada psicosis se deteriora, tu viejito con demencia, el paciente abusado.

El sentimiento de vacuidad en tus acciones, esfuerzos e ilusiones por ser mejor para sanar mejor, del instinto frustrado del ser humano de proteger.

Será por eso que creen que el médico es un ser que no siente ni come, sólo piensa, un ser frío casi inerte.

Aún así, este ser se pregunta cómo le dices a tu paciente de 30 y tantos, profesional de salud como tú, que aunque sacamos su estómago y más, que aunque se recupere bien de esta cirugía y el estrés al que se sometió; su cáncer está más avanzado y que no tiene cura. Cómo le dices a su pareja que tal vez en un año él ya no esté, como le dices a sus sueños que se quedarán en el quizás, cómo a su familia que no lo podrán abrazar, cómo le dices que su llama cada día se apaga más. 

Cómo con todo eso por dentro ves a sus ojos y amablemente sonries, saludas y preguntas: Cómo te sientes hoy, mejor?

septiembre 02, 2024

Decisión

Mucho se habla de cuánto daño hace el ego a nuestras vidas, a nuestras mentes, a nuestras relaciones y a nuestros sueños 
Pero nadie habla de lo que lastima la indecisión 
De cuánto la falta de acciones superan a la intención 
En el temor de las consecuencias de nuestra impulsividad solapada de paciencia y diligencia; vamos por el mundo creando uno dilusirio, tan efímero como el tiempo que creemos tener.

Y como el mañana nunca llega, tampoco nuestros sueños
El miedo nos paralizó, pero el tiempo siguió corriendo
El futuro se hizo presente, y no trajo lo que soñabamos.
Tienes aire en la manos, polvo en los pies, agua en los ojos, amargura en los labios, frustración en el corazón y vergüenza en el espejo.

Así descubres que despertar no conlleva solo reconocer nuestros errores
Despertar representa aprender que la inacción también es una acción y una decisión 
Que cada decisión nos llevará a un futuro
Representa comprender que hay que hacer y hay que andar,
Confía en que aprenderás a hacer y a caminar mejor con el tiempo y en el camino 
Un camino que te lleva a un destino, tal vez lejano; pero ya has iniciado.

Cada acción iniciará una avalancha de propósitos 
Una lluvia de metas alcanzadas y de sueños por materializar
La motivación te encontrará en el hacer constante
El cansancio llegará para que descanses y para contemplar lo que has dejado atrás
Los buenos momentos serán esperanza y los malos motivos para no retroceder y mejorar
Pero ese caminar constante te traerá disciplina
Y en cada peldaño de la torre que te has propuesto conquistar encontrarás un nuevo yo.

Te enamorarás de ese nuevo ser en quien te convertirás
Y en ese momento de autorrealización y reconocimiento,
En ese instante de placer por hacer lo que quieres  y amar lo que haces; eso que unos llaman aquí y ahora,
Y que otros le dicen presente, es el que te hace ascender
Porque sólo en el presente se puede vivir, sólo en el presente se puede ser feliz.